El rincón del poeta

No sé si puedo decir que tengo poetas preferidos, porque lo que en realidad tengo son poesías favoritas, de esas que cuando las lees te hacen vibrar, te llegan al alma y ya nunca las olvidas...Esas son las que forman mi rincón del poeta...

 Táctica y estrategia Mario Benedetti

Mi táctica es
mirarte
aprender como sos
quererte como sos

mi táctica es
hablarte
y escucharte
construir con palabras
un puente indestructible

mi táctica es
quedarme en tu recuerdo
no sé cómo
ni sé
con qué pretexto
pero quedarme en vos

mi táctica es
ser franco
y saber que sos franca
y que no nos vendamos
simulacros
para que entre los dos
no haya telón
ni abismos

mi estrategia es
en cambio
más profunda y más
simple

mi estrategia es
que un día cualquiera
no sé cómo
ni sé
con qué pretexto
por fin
me necesites

Cuando tú llegues (fragmanto) Antonio Gala

Cuando llegues -si tienes que llegar- entra sin hacer ruido. 
Usa tu propia llave. 
Di buenas tardes, di buenas noches, y entra. 
Como quien ha salido a un recado, y regresa, y ve la casa como estaba, 
y lo aprueba, y se sienta en el sillón más cómodo con un lento suspiro. 
Abre cuando llegues, si quieres, la ventana a los sonidos cómplices de fuera, y a la luz, a la favorable
intemperie de la vida. 
El tiempo en que no te tuve dejará de existir cuando tú llegues. 
Todo será sencillo. 
Como una rosa recién cortada, se instalará el milagro entre nosotros. 
No habrá nada que no quepa en mis manos cuando llegues. 
Tornasoladas nubes coronarán el techo de la alcoba. 
Dónde están mis heridas?, me diré...

Pero escúchame bien: llega para quedarte cuando llegues.

Poema 15 de 20 poemas de amor y una canión desesprada Pablo Neruda

Me gustas cuando callas porque estás como ausente,
y me oyes desde lejos, y mi voz no te toca.
Parece que los ojos se te hubieran volado
y parece que un beso te cerrara la boca.

Como todas las cosas están llenas de mi alma
emerges de las cosas, llena del alma mía.
Mariposa de sueño, te pareces a mi alma,
y te pareces a la palabra melancolía;

Me gustas cuando callas y estás como distante.
Y estás como quejándote, mariposa en arrullo.
Y me oyes desde lejos, y mi voz no te alcanza:
déjame que me calle con el silencio tuyo.

Déjame que te hable también con tu silencio
claro como una lámpara, simple como un anillo.
Eres como la noche, callada y constelada.
Tu silencio es de estrella, tan lejano y sencillo.

Me gustas cuando callas porque estás como ausente.
Distante y dolorosa como si hubieras muerto.
Una palabra entonces, una sonrisa bastan.
Y estoy alegre, alegre de que no sea cierto

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